Fa ara 50 anys, el 16 d'agost de 1976, Mario Alberto Kempes jugà el seu primer partit amb el Valencia C.F. a Mestalla. Amb motiu d'esta efemèride i per un objectiu solidari, llancem una revista commemorativa pel primer partit de Kempes que servix, a més, per a retre homenatge a l'astre argentí.
Somos muchos los que formamos parte de una generación que tuvo la fortuna de que su devoción valencianista coincidiera con la llegada del mejor jugador del Valencia C. F. en toda su historia. No caben aquí los debates, no. Grandes jugadores han pasado por las filas de nuestro equipo, pero solo uno puede ser el mejor y fue, es y será Mario Alberto Kempes Chiodi.
Existen jugadores que cambian el rumbo de un club, jugadores cuya sola presencia justifica la compra de una entrada para un partido o de un abono de temporada. Son esos jugadores de los que siempre se espera algo, a sabiendas de que estando ellos en el campo siempre pasan cosas favorables para su equipo. Kempes era un jugador de esa entidad. Potente, rápido, listo, humilde, jugador de equipo y goleador impenitente. Durante sus siete temporadas en el Valencia logró dos trofeos "Pichichi", una Copa del Rey, una Recopa de Europa y una Supercopa de Europa (la primera lograda por un equipo español), fue campeón del mundo con Argentina y logró los dos trofeos unipersonales del mundial: bota de oro (mejor jugador del torneo) y balón de oro (máximo goleador del torneo), una triada virtuosa de casi imposible repetición (solo Paolo Rossi en 1982 logró el mismo hito).
Hace cincuenta años, en un típico verano mediterráneo caluroso e impío, llegó a Mestalla de la mano de Bernardino Pérez "Pasieguito" un joven jugador argentino del cual casi nadie sabía nada. Cuenta la leyenda que lo hicieron debutar aún con desfase horario, que en la revisión médica aparecieron unos perdigones en su estómago, restos de la batalla gastronómica habida en Motilla del Palancar contra una perdiz en escabeche, que tampoco sabía demasiado de cómo era la ciudad y que su debut en el Trofeo Naranja fue un absoluto desastre.
Todo eso es verdad, como también lo fue el hecho de que dos semanas después, con el comienzo de la Liga, todas las brumas se disiparon y nos dejaron a un jugador mayúsculo, descomunal, carismático y admirable. La savia del valencianismo siempre se nutrió de futbolistas sobresalientes y fueron estos los que llevaron al club a sus grandes conquistas marcando con sus nombres épocas doradas de fútbol y triunfos. Kempes es de esa estirpe y, dentro de ella, el más destacado. Su impacto en la vida del club, de sus aficionados y de la ciudad fue completa. Como un icono pop, Kempes nos dejó su imagen sobre el césped, melena al viento, rumbo a la portería contraria y goleando.
Este programa de mano quiere conmemorar esta efeméride y celebrar la vida y obra deportiva del más grande jugador de la historia del Valencia C. F.: ¡Kempes!
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