dilluns, 9 / novembre / 2009

Esos otros deportes en Mestalla: los partidos de Moto-Ball en 1959.

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El Gran Premio de motociclismo de la Comunitat Valenciana nos sirve para recordar la referencia a los otros deportes en Mestalla del libro de nuestro Paco Lloret. En la página 211 una foto de las gradas semivacías en Mestalla. En un partido nocturno, unos motoristas pelean por el control de una pelota. Al ver la reproducción del anuncio original del año 1959 no me pude resistir. Espero que esta colaboración sirva para rescatar una actividad poco conocida en Mestalla: la celebración de partidos de Moto-Ball. Si escribiéramos desde el mundo de la moto diríamos que es una especialidad motociclista en la que se juega con una pelota, y si lo hacemos desde el mundo del fútbol, se trata de un deporte colectivo jugado con balón pero subido encima de una moto. Desde la sensatez que nos caracteriza a los seguidores del blog, más parece una actividad a caballo entre lo circense, la matinal de feria de pueblo o la exhibición acrobática.

Pero no, el deporte existe, tiene sus reglas, sus campeonatos y su palmarés singular. Los equipos están formados por cuatro jugadores en moto y un portero a pie. Lo disputan motociclistas golpeando un balón de un kilo de peso. Se permiten los cambios, y en caso de empate también hay tanda de penaltis. Las motocicletas son preferentemente scooters, o máquinas de motocross, trial y todo terreno. La moto que se utiliza en la actualidad es la moto Gas, de 250 centímetros cúbicos, creada en 1998 por Gérald Caro (G.C. Motors), en colaboración con la fábrica española Gas Gas.

Los países más introducidos en este tipo de práctica fueron la Unión Soviética y Francia, en donde comenzó a jugarse en la década de los años 30 del siglo pasado. En Inglaterra adquirió cierta fama el Chester Moto Club, y en Estados Unidos el The Camden Motorcycle Sporting Club, de New Jersey.

Existen en el país vecino dos divisiones, la “Nationale A” y la “Nationale B”, existiendo en este momento 16 clubs de Moto Ball, encuadrados en la Federación Francesa de Motociclismo, que disputan sus partidos entre marzo y octubre.

En estos momentos Alemania, Holanda, Francia y países del Este como Rusia, Bielorusia, Ucrania y Lituania, son los que disputan desde el año 1982 el Campeonato de Europa de Naciones, de Moto-Ball. La actual selección campeona (2008) es Rusia.

El campeón de la liga francesa (2007) es el equipo de Valréas, y el vencedor de la Copa de Francia (2007) es el Neuville-de-Poitou. La mayoría de clubs franceses se concentran en los Departamentos de Vaucluse, Calvados, Vienne y Rhône.

Pues bien, en el campo de fútbol de Artxanda se jugó por primera vez en el País Vasco el 10 de junio de 1971 un partido de moto-ball. La iniciativa fue asumida por el Moto Club Bilbaíno, y la recaudación benéfica se destinaba a los niños acogidos en el Colegio Amor Misericordioso de Bilbao. Fue un partido con numerosas caídas por lo embarrado del terreno, que disputaron dos equipos de solteros contra casados.

Lo cierto es que nuestro Mestalla acogió con carácter pionero los días 1 y 2 de julio de 1959 dos partidos nocturnos de Moto Ball (nocturnidad reciente por la inauguración de la iluminación artificial de Mestalla en marzo), entre el Sporting Motoball Bollène de Bollène, subcampeón de Francia en aquel momento, frente al MBC Camarétois, de Camaret-sur-Aigues, también como el anterior del Departamento de Vaucluse.

No reivindico nada ni reclamo nada, pero si me extraña que la gran afición motera en nuestra Comunidad no se haya traducido en la incorporación del Moto-Ball. Aquí tenéis unas cuantas fotos, y ese inolvidable anuncio de los partidos en Mestalla. “El espectáculo que nunca olvidará. Futbol en moto. El deporte de la doble emoción.


Miquel Nadal Tárrega
Socio del València CF
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dijous, 5 / novembre / 2009

Xafant Mestalla. Real Zaragoza CD: Andoni Cedrún

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Me alegró mucho la llamada de los amigos de “últimes vesprades a Mestalla” pidiéndome una colaboración en su blog con mis impresiones y sensaciones sobre el campo del Valencia, porque lo cierto es que Mestalla es uno de esos campos de los que guardo buen recuerdo, tanto a nivel individual como por los equipos con los que he jugado. Mestalla ha sido para mí, casi siempre, un campo talismán.

Puedo decir que debuté en Mestalla a lo grande, empatando la temporada 80/81 con el Athletic entrenado por Iñaki Sáez, enfrentándome al gran Mario Alberto Kempes, y que me despedí también de forma brillante con el CD Logroñés en un partido que ganamos 0-1 en el que Romario falló un penalti.

Sin embargo también tengo uno de mis peores recuerdos como futbolista en la final de Copa de la temporada 1992/93 que perdí 2-0 con el Real Zaragoza contra el Real Madrid, ya que toda la presión que se hizo en su momento para que el Madrid ganara esa Copa después de perder varias ligas seguidas se reflejó en el arbitraje de Urío Velázquez.

Hablando de finales de Copa, tuve ocasión de disfrutar del ambiente de la final del 2009 entre el Athletic y el Barcelona.

Y es que ambiente nunca ha faltado en Mestalla. La afición del Valencia me recuerda a la del Zaragoza: es una a afición dura, pero fiel. Siempre llenaba el campo, daba igual si el equipo rival fuera el último de la tabla.

Puedo decir que el Valencia es un equipo que me ha llamado la atención, que me ha sido simpático: desde siempre me ha parecido un equipo elegante, vestido con un blanco diferente al de otros equipos. Puede parecer una chorrada, pero recuerdo que sus segundas equipaciones y los chandals también me parecían elegantes.

Y qué decir de los grandísimos porteros que han pasado por el Valencia. Tengo recuerdos Abelardo cuando era niño e iba a San Mamés: era un portero rapidísimo, un felino. Después, durante muchos años, el Valencia ha tenido grandes porteros como Sempere, que vino del balonmano, Ochotorena, Zubizarreta, Cañizares y ahora mi buen amigo el Coyote, César, que es un porterazo como está demostrando otra vez.

Sobre grandes jugadores el Valencia tiene mucho que decir, pero yo recuerdo especialmente una anécdota con Mijatovic, que me advirtió que si me adelantaba me iba a marcar un gol desde el centro del campo, y lo intentó, sólo que el balón dio en el larguero.

Los mejores recuerdos, como no, son las victorias, en las que casi siempre tenía un papel protagonista el “Paquete” Higuera, como muchos valencianistas no habrán olvidado. Y recuerdo un partido impresionante el año en que Rijkaard jugó cedido en el Real Zaragoza.

Una cosa que siempre me llamó la atención es el frío y la humedad que se sentían en los vestuarios, y más si pensabas que estabas en Valencia, un sitio cálido. Puede que sea la influencia de la acequia que da nombre al campo…

¡Y qué decir de la banda de música! Uno se tenía que poner firme cuando estaba calentando y la banda pasaba por su portería. Desde entonces “Paquito el Chocolatero” siempre me recuerda al Valencia.

Y siempre me pareció muy curioso la cantidad de naranjas que había sobre el césped arrojadas por el público, sobre todo que había muchas más en la parte de la izquierda (saliendo desde el túnel) que en la derecha. Alguna vez me pregunté si los de la derecha eran más de bocata…

Pero no quiero acabar sin mencionar a alguien que para mi es un icono de Mestalla y el propio Valencia. Lógicamente estoy hablando de Espanyeta. En mi opinión esta persona representa todos los buenos valores que puede tener el Valencia: respetuoso, divertido, jovial, sufridor, trabajador, alegre, triste… Sin duda un todo un personaje sin el cual Mestalla no sería igual.

Con todo lo malo que tienen las crisis, ésta al menos está dejando a los valencianistas disfrutar unos años más de su vieja casa. Espero que así lo hagan.

Un saludo.


Andoni Cedrún
Jugador del Athletic Club, Cádiz CF, Real Zaragoza CD y CD Logroñés
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dimarts, 3 / novembre / 2009

El retorn d’Albelda

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Article publicat al diari "Levante-El Mercantil Valenciano" el diumenge 1 de novembre de 2009.

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És un bon símptoma que la grada de Mestalla s´haja dedicat, en els últims temps, a carregar contra Albelda. En el món del futbol el linxament ha precedit, en moltes ocasions, la proclamació del mite. En aquest sentit, la irritable i malcriada afició del València tan sols és superada per la gent del Barça o del Madrid. Al Camp Nou era ben habitual dirigir els atacs de pànic contra Guardiola quan distribuïa el baló en el Dream Team, i anar al Bernabeu és assistir a un curs intensiu sobre totes les formes possibles —i creatives— d´insultar als propis jugadors. Per tant, en les ridícules i inexplicables xiulades contra Albelda hem estat, una vegada més, a l´alçada dels grans equips.

Pel que es veu, molts socis del València no han perdonat que Albelda decidira dur als tribunals a Juan Bautista Soler, sense cap mena de dubte, el pitjor president de la història del club, tant pel que fa a la gestió econòmica —unes xifres per a desaparéixer com a entitat—, fitxatges i planificació esportiva, com també en l´obediència i servilisme demostrats al poder polític. Si la inutilitat —la incapacitat manifesta i pretensiosa— fóra delicte, Albelda hauria guanyat el juí contra Soler, per fortuna per als valencianistes. Però molts, curiosament, optaren per convertir el jugador en responsable del sainet que el València ha viscut durant els dos últims anys, la qual cosa no fa més que confirmar un dels millors pensaments despentinats de Jerzy Lec: els estúpids, per desgràcia, són sempre majoria.

Vulguem o no, la imatge dels millors anys de la història del València anirà associada a Albelda. Imprescindible per a engrandir un curriculum de títols tan escarransit, gràcies a aquest mitjà defensiu —destructor, en diuen cursis i puristes—, Baraja es convertí al llarg de moltes temporades en un jugador de visió germànica, Aimar féu embadalir el públic i, fins i tot, un pandillero com Carboni pujava per la banda amb instint depredador. Quan Albelda funcionava —ací i a Europa—, ho feia tot el València, tal i com s´ha demostrat en els últims partits contra el Barça i l´Almeria. Unes actuacions que li han valgut —magnànims davant les evidències— l´irònic indult dels seguidors.

A banda de la qüestió esportiva, sempre li estaré agraït a Albelda per haver provocat les enrabiades d´exquisits com Santiago Segurola o del madridista llandós i prototípic de Javier Marías. L´antipatia que ha despertat el València de l´última dècada —un futbol blindat i dentat intolerable per als rivals— són, en gran part, mèrit d´un equip capitanejat per l´esperit d´Albelda. Amb el seu retorn de jugador decisiu, si es prolonga, de segur que molts periodistes primmirats i insofribles tornaran a la càrrega. Si desenfunden contra Albelda, millor que la treva des de casa siga definitiva. I si no, tot un reconeixement, David, unificar tan variades i insignes manies.


Alfred Mondria
Soci del València CF
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dissabte, 31 / octubre / 2009

Minotauro

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El viejo Mestalla apura sus últimos días recubierto de un tunning televisivo lleno de millones pero carente de sentimiento. En los años 90, “el partit” de canal nou y su retransmisión televisiva levantaba audiencias y sentimientos. Sobre todo si se jugaba contra Barça, Real Madrid o Atlético. Quizás la limitación de posibilidades de la época llevaba a los realizadores del ente autonómico a repetir sistemáticamente la misma toma, los mismos protocolos de retransmisión y nada de estadísticas brutas y enfermizas como las que La Sexta da hoy en día.

Entre esos habituales gestos, estaba la celebración de los goles del Valencia CF. Una celebración que comenzaba en el césped con el gol de Penev o Fernando, que continuaba en el córner más cercano en plena comunión con la afición y que, finalmente se daba por culminada, cuando una cámara de Canal 9 enfocaba en primer plano a un joven imberbe que enganchado a la valla de seguridad, libraba con gestos y un éxtasis casi divino traducido en la palabra ¡gol!

Si Manolo el del Bombo era el rey de la animación pipera de Mestalla, este joven extasiado al que algunos recordaran por asiduidad ante las cámaras como moscón secundario equivalía al responsable oficioso de puertas, accesos y vías de escape en caso de evacuación.

Su protocolo de entrada desde la época tuzoniana y hasta el titulo copero de Sevilla siempre fue el mismo: Este iniciaba tres horas antes del partido. Una vieja puerta seleccionada tras clandestinas pruebas barriobajeras, un empujón eficaz desde abajo y el How-Know de un experto doctorado en la universidad callejera en la materia del cómo, cuándo y por donde se podía acceder al campo sin pagar entrada.

Así funcionó, año tras año, temporada tras temporada. Desde el Trofeo Naranja a la copa de la UEFA. Las reformas rogistas no se le resistieron. Es más, en esa época se permitió el lujo de premiar a sus amigos de acompañarle y conocer in situ sus cualidades. Pero eso sí, la prueba irrefutable de cada partidos era salir enganchado a la valla de seguridad celebrando el gol. Esa imagen suponía la constatación de que el reto, una jornada más, había sido superado.

Desconozco si alguna vez fue cazado in fraganti en pleno proceso de entrada o si actuó de asesor en la reubicación de abonados cuando llegó la Champions League. Lo que está claro es que si alguien se conocía Mestalla y todos sus sórdidos rincones era él. Con el paso de los años, la vida le invitó a otros derroteros; Aún así, su conocimiento del recinto era tal, que cuando los vecinos murmuraron que oían ruido dentro del campo las noches que no había partido, le señalaron en su inconsciente. Lo mismo que cuando se produjo una falla anticipada en el banquillo visitante en víspera de un VCF- R. Madrid. O incluso, cuando durante unos días, los trofeos que lucían en el Palco VIP fueron prestados y devueltos con nocturnidad en los terrenos de Paterna, resguardados en una caja de cartón, ante la alarma social generada.

Sospechas, sólo sospechas. Y es que al minotauro del viejo Mestalla le salieron envidiosos enemigos del poder y la seguridad en un laberinto en el donde se crió desde bien pequeño. Muchos osaron discutirle su falta de ética por no pasar nunca por taquilla y por su devoción hacia Luboslav, su único y reconocido dios, pero su carisma en el graderío y como no, delante de las cámaras, le resultó suficiente para seguir vivo en la memoria del viejo Mestalla.


Periodista deportivo valenciano
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dijous, 22 / octubre / 2009

La voluntat de voler arribar: premsa i imatges

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Com a complement a l'article anterior, presentem alguns documents gràfics relacionats amb la visita de l'Sparta a València i sobre el propi club txec: d'alguna manera reflectixen l'impacte mediàtic que ja en aquells moments tenia el futbol i començava a tindre la jove entitat de Mestalla, que adoptava sense complexos les característiques pròpies de la modernitat i la societat de masses.

Portada del diari de Barcelona '"El Mundo Deportivo" del 4 de gener de 1924, amb la notícia dels enforntaments entre el València FC i l'Sparta de Praga.

Detall de la portada d'"El Mundo Deportivo" del 4 de gener de 1924 amb la crònica dels partits entre el València FC i l'Sparta de Praga.

Detall de la repercussió en la premsa catalana de la visita dels txecs i l'expectació que despertava el seu desplegament tècnic.

Postal amb l'alineació de l'Sparta de Praga l'any 1922: Johny Dick (entr.), Peyer, Pilát, Hojer A., Kád’a, Perner, Janda, Sedlácek, Kolenatý, Cervený, Pospisil, Sroubek. A continuació diverses instantànies de l'equip txec de l'any 1922 i 1926 respectivament.




Ultimes vesprades a Mestalla
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dilluns, 19 / octubre / 2009

Touha dosáhnout

·Crònica gràfica del partit entre el València FC i l'Sparta, al Núm 209, aany IV de "La Jornada Deportiva - Diario Nacional de Sports", Barcelona, 2 Enero 1924

Caldrà recordar en moltes ocasions que el bienni 1923-1924 representa per al nostre Valencia molt més que la inauguració de Mestalla o la benedicció de la bandera. Caldrà posar de manifest que només quatre o cinc anys després de la fundació del club en març de 1919, el club de Mestalla havia adquirit una imatge de modernitat orgànica, de representació de la ciutat, d’aposta per la professionalitat inevitable, d’aconseguir la necessària influència federativa, difícilment igualable en altres clubs. La creació de les seccions esportives, la celebració de partits internacionals, la incorporació de la figura de l’entrenador, la celebració de les Olimpiades Esportives per a captar figures infantils, i moltes altres iniciatives només tenen sentit en un club jove que ben prompte hagué de consolidar-se i s’acomodà harmònicament com el club de la ciutat. Hui portem al blog alguns detalls d’una de les iniciatives: els partits internacionals.

Era evident que per al impetuós creixement de l’aficció futbolística, els campionats regionals no aportaven prou ingressos per a consolidar una estructura futbolística professional i moderna. Com a conseqüència d’això, els distints equips de futbol aprofitaren la finalització dels campionats i les festes de Nadal i Reis, per a montar partits internacionals, que foren en realitat els que consolidaren la imatge competitiva del futbol.

És el que va passar amb els partits internacionals que el València i altres clubs de la ciutat organitzaren per a enfrontar-se a equips hongaresos i txecs. En efecte, en novembre i desembre de 1923 i gener de 1924, distints equips centre europeus fan gires per Espanya.

Entre els equips txecs trobem l’Slavia de Praga, l’Sparta de Praga i el Deutscher Fussball Club. El futbol txec comença en 1885 quan els alemanys de Praga, del Club Regatta Prag, comencen a practicar-lo. Els txecs del Regatta abandonen la societat i formen l’Internacional Rowing Club. En 1895 naixen simultàniament l’Sparta i l’Slavia. La Unió Txeca de Fitbol no fou admesa a la FIFA més que com a membre interí entre 1906 i 1907. En el Congrés de 1908 celebrat a Viena el futbol txec pergué la seua consideració independent al considerar que al formar Txèquia part de l’Imperi Austro-Hungar, la representació devia detentar-la la Federació Austríaca. Els clubs texcs es negaren a la unió amb la Federació Austriaca (ÓFB), i només fou a partir de la creació de Txecoeslovaquia en 1918, després de la Primera Guerra Mundial, que el futbol texc adquirí carta de naturalesa pròpia amb l’admissió en 1923 com a membre de la FIFA.

El Gimnàstic jugà amb l’equip portugués Imperia Lisboa Club, contra l’alemany Turnverein Furth, contra l’hongarés Szombathly i contra el Deutscher Fussball. Este equip havia naixcut en 1896, com ja havíem dit, com a secció futbolística del Club Regatta Prag, la Deutscher Eis –und Ruder- Club Regatta Prag, on jugaran els “alemanys” de Bohemia, per a rebre el nom de Deutscher Club Prag, el Club dels Alemanys de Praga.

Estava fundat per un grup de jueus alemanys de Bohemia, de la ciutat de Praga. A partir de l’entrada d’Alemanya a la FIFA, el DFC de Praga abandonà les competicions alemanyes i es centrà en la competició txeca on guanyà el campionat txec i on conseguí en diverses ocasions la lliga dels Sudets. A partir de l’annexió dels Sudets a l’Alemanya nazi en 1938, i a causa de l’origen jueu del club, fou obligar a unir-se amb el Deutsche Sportbrüder Prag, per a formar el Nationalsozialistische Turngemeinde Prag en 1940.

Però res d’això sabien en 1923 els joves jueus del Deutscher que s’enfrontaven al Gimnàstic en l’Estadium del Turia. Guanyaren els granotes per 3 a 2, amb gols locals de Silvino, Arroniz i Marco, i gols texcs-alemanys marcats per Stuardt. Contra el Barcelona jugaren l’Slavia i l’Sparta, però a València només arribà l’Sparta. Els colossos de l’Sparta foren rebuts amb molta expectació. El primer partit es celebrà el dia 30 de desembre de 1923, guanyant els txecs per 5 a 1:

“La visita de los colosos del Sparta, esperada con tanto interés, satisfizo completamente en su primera exhibición la curiosidad con que se esperaba presenciar el juego de los checos. La labor que desarrollaron, fué sencillamente maravillosa; desde el pase corto, al largo, pasando por excelentes cambios y fuertes shoots, y tanto el juego por bajo como por alto (éste no con tanta perfección), todas, absolutamente todas las clases de juego, dominaron estos magos del balón. Sus mejores elementos fueron: Kadas, el gran medio centro; Kolenaty, su compañero de línea; Sedlacek, extremo rapídisimo y muy peligroso: el inter izquierda Dorraracek y el defensa Hojer. El primer tiempo fue reñidísimo, llegando al descanso con un resultado de dos a uno, marcados por Sedlacek, Dorraracek y Cubells. Los valencianos, que durante él pusieron toda su técnica y energías, ya no pudieron con la segunda parte, que quedó reducida a un constante ataque checo y a una defensa desesperada de medios, defensa y portero liocal, que por cierto estuvieron superiores. Los restantes goals, fueron maracdos por Bortrah y Dorraracek”.

En el segon partit, celebrat el dia 1 de gener, la victòria tombà del costat del club de Mestalla. En acabar este segon partit, el Valencia organitzà en el Cine Moderno, i amb l’assistència dels jugadors dels dos equips una projecció de partits de futbol (AC Sparta-Barcelona, Valencia-Barcelona, i València-Fortuna), i el vicepresident de l’Sparta, Joseph Sikl, membre de la Federació Txeca de Futbol pronuncià una conferència sober Txecoeslovaquia i Praga, amb un gran èxit de públic i una gran ovació final.

Alarcón, el cronista esportiu de El Mercantil Valenciano, ressenyava la importància de la victòria del València sobre l’Sparta:

“La victoria del Valencia sobre el Sparta ha constituido la nota culminante de su historia deportiva; y sin duda el triunfo mayor de nuestro fútbol. La fecha de ayer constituirá sin duda la iniciación del fútbol valenciano como prestigioso valor internacional. Rindamos, pues, homenaje, a los bravos que en gloriosa gesta batieron a los colosos del fútbol europeo”.

Però em resulta més atractiu reproduir la carta que el directiu de l’Sparta envià a la directiva del Valencia en acabar els partits, amb el prec de reproduir-la a la premsa:

“Es la primera vez que he visitado Valencia. Verdaderamente estuve sorprendido de su belleza, con su clima marítimo. Aun me ha gustado más la extrema amabilidad de la gente, y particularmente la digna directiva del Valencia F.C. que nos ha distinguido con extrema atención. Nos ha sorprendido el gran entusiasmo, el elevado espíritu deportivo que hemos visto en los jugadores, en el comité y en el público. Nos hemos convencido que Valencia ha hecho un paso gigantesco en el terreno de sport, y creemos que no tardará mucho que llegarán a primera fila. Serán ustedes los más típicos representantes del fútbol español. Vuestros jugadores juegan con gran entusiasmo y voluntad, y no se puede negar que hemos descubierto en su juego una buena técnica y educación deportiva. Eso es consecuencia de un trabajo constante: la voluntad de querer llegar. Creemos que para alcanzar tan buen resultado ha contribuido mucho nuestro antiguo jugador señor Fivbr, actual entrenador del Valencia F.C., y estamos muy orgullosos de eso. Así es que no nos sabe mal que en el segundo partidos los discípulos hayan vencido a sus maestros.Tengo que dar las gracias a la directiva del Valencia F.C. por haberme dado la ocasión de cumplir la misión cultural, con la cual mi gobierno me ha encargado. La conferencia que he podido dar en el Salón del Cine Moderno para los socios del Valencia F.C. me ha satisfecho por completo. Los numerosos socios que me han distinguido con su presencia y con la seriedad con que me han escuchado es una prueba elocuente que no solamente les interesa el juego del fútbol, sino que tienen gusto para ideales más nobles y un espíritu elevado para ensanchar sus conocimientos. En una palabra: estamos encantados de Valencia, y lo sentimos en el alma no haber podido prolongar nuestra estancia en ésta; pero esperamos que esta visita estrechará los lazos de amistad que nos unen. O hemos de volver o tendremos el gusto de saludar al Valencia F.C. en Praga. Ahora son ustedes quien tienen la palabra”.


Fixeu-vos bé. No tardarem en arribar a primera fila. Un elevat esperit esportiu. Un pas de gegants en el terreny de l’esport. Uns socis amb ideals més nobles i un esperit elevat per a augmentar els seus coneixements. Un treball constant: la voluntat de voler arribar. Si jo manara un poc, només un poc, faria reproduir esta carta en la revista del club, i en lloc de noms i marques comercials, faria que en el nou camp a més a més del gloriós nom de Mestalla figurara eixe lema inseparable de tot allò que ens ha fet grans. Amistat, cordialitat, atenció i benvinguda. Treball constant: "Touha dosáhnout", la voluntat de voler arribar.


Miquel Nadal Tárrega
Soci del València CF
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