diumenge, 28 de juliol de 2013

Mestalla

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Mestalla. Sector Gol Gran Alto. 11 años con el mismo pase. A mi derecha, la descubierta. A la izquierda, tribuna. Abajo, la Curva Nord. Atrás, el marcador. Enfrente, el campo más bonito del mundo. Cuantos goles, pitos o cánticos hemos cantado. Cuantos jugadores que ahora son estrellas hemos visto. Cuán en forma estoy gracias a las escaleras de la Torre B. Que bonito ver cada fin de semana, escrito en mayúscula verde, MESTALLA. Espero que sean muy lejanas las últimas tardes a Mestalla, pues el cariño a este campo es infinito. Como diría nuestro gran portavoz del campo, AMUNT AFICIÓ, AMUNT VALENCIA.


Carlos Lopez Lacruz
Socio del Valencia CF 
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6 comentaris:

Anònim ha dit...

Esta foto no la había visto nunca. Intuyo que es la obra de la grada de numerada y que el gol que se ve es el norte.

BT

Anònim ha dit...

¿qué es lo que se ve al fondo?

Anònim ha dit...

Durante años, ante la supuesta inminencia del derribo, tuve la sensación de que en mi vida se acababa algo. En estos días tengo la misma sensación con respecto a David Albelda. El día que visité Mestalla con mi hija creí que yo iba a ser el único, pero todo el mundo acudía a hacerse la foto en la butaca del vestuario que marcaba el 6 con el nombre de David. Nadie se preocupó de Banega ni de Soldado. Fue la foto más repetida que se hizo la gente junto a la de Kempes en esa celebración inolvidable con los brazos al viento y los edificios -tan recientes entonces- de la Calle Joan Reglà.

La manera en que Albelda se ha marchado del Valencia y del fútbol me parece una infamia. No exijo que se sea justo con él, exijo que se sea consecuente con la historia, que no se ceda a la infamia, que, en definitiva, se sea justo con todos nosotros y con la memoria.

Solo se me ocurre qué ocurriría si a algún mequetrefe se le ocurriera cargarse a Puyol en el Barça, se armaría la mundial, pero aquí el cainismo se vende barato.

Recordaré siempre su "despedida". Se fue corriendo para no perder tiempo porque el Valencia tenía que ganar y el Granada aguantaba. Muchos intuíamos, como él mismo, que podía ser el último momento. Apenas dio tiempo a aplaudirle, se metió discretamente en el banquillo y desapareció, cediendo, como tantas veces en quince años, el protagonismo a otros.

Acaso sea mejor así, acaso lo que certifica la fortaleza de una leyenda es marchar sin hacer ruido, por la puerta de atrás del foro, sabiendo muy bien quienes le quieren que el hombre que se retira fue un héroe.

Arturo Montes.

Anònim ha dit...

Creo que Albelda se equivoca no aceptando el homenaje que se le ofrece. El mismo se autoexcluyó en febrero y a veces las circunstancias competitivas no permiten despedidas soñadas. Tampoco conviene olvidar que ese era el día de Puchades.

Si el club le ofrece el homenaje y él se niega, quien tiene el problema no es el club, es Albelda, que a lo mejor reinterpreta el acto bajo parámetros equivocados...por aquello de no regalarle una foto al nuevo presidente.

Lo que tampoco es de recibo es que los funestos Toldrá marquen la agenda del club y Albelda lo consienta.

BT

David P.Montesinos ha dit...

Querido BT, suelo estar de acuerdo contigo, de manera acepto la saludable discrepancia. No sé cómo es Albelda como persona, soy visceral porque lo que yo reivindico no es a un hombre, sino a un personaje que encarna unos valores que a mí me parecen admirables y que enlazan con lo que para mí ha sido el Valencia desde que mi padre me llevó por primera vez a Mestalla, teniendo yo cuatro o cinco años.

Respecto al homenaje Albelda ha elegido lo que le ha parecido oportuno. Presumir que hay intención mezquina es tan válido para él como para los actuales gestores, de los que también puede entenderse que, tras darle la patada, se lavan la cara ofreciéndole un homenaje. ¿Y cuál es el maltrato? Sencillo: cargarse quince años de una carrera colosal sin dar una sola razón ni económica ni sobre todo deportiva. "No contamos con usted", demonio, parece que estén hablando del Escorpión Aristizabal o del Burrito Ortega. Ahora haremos capitán a Ever Banega -todo entrega él- y todo queda en el olvido. Mi rebeldía es contra eso, contra la amnesia.

Anònim ha dit...

Creo que, de alguna manera, los dos tenéis razón. BT en la filiación de Albelda con sus agentes y la forma cicatera que éstos han mangoneado en el club y David en lo que reclama de reconocimiento a los valores encarnados por Albelda dentro del terreno de juego, que deberían formar parte de un cierto ADN.
¿Mi aportación original al debate? Aplaudir a rabiar a Alcácer cuando falle delante de la portería.

Fran