dimarts, 15 de juliol de 2014

Toma la pelota Kempes...

·
·
Toma la pelota Kempes. 

Y la va llevando.

Va en cámara lenta,

en un fútbol ballet que es inmortal, eterno.

No pisa, vuela, flota. No flota.

Es una transparencia,

una luz que rasga el cielo.

Cae un contrario, una mota de polvo,

cae otro, un abrojo, una nada, cae el tercero.

Kempes sigue flotando, pero no flota, no.

Corre. Como un caballo,

como una locomotora,

como el agua que fluye de la boca del torrente,

como el imparable pampero que apaga la espiga.

Danza como un muñeco loco,

con la dulzura de la primavera que ya está en el aire.

Kempes corre.

Y con el corre el mundo de mi infancia.

Corre y no cae. Juega y no es vencido.

Pegale, pegale, pegale Marito y que rompa la red,

que rompa el mundo.

Hacé un gol que me salve de tanto dolor.

Rompé la red y dejala que suba hasta el cielo.

Dale Marito, rompé la red, Marito, ¡rompela!

¡GOOOOOOOOOL!


(De un monólogo teatral de María José Campoamor, guionista argentina de radio y TV)
·